¿QUÉ ES EL DOLOR ONCOLÓGICO?

El dolor oncológico es de características mixtas y es el resultado de la enfermedad “per se” o por las complicaciones y en muchos de los casos, las reacciones adversas a los tratamientos como la quimioterapia, la radioterápia o la cirugía. Dolor somático oncológico: Se produce por activación de los nociceptores cutáneos o profundos (piel, huesos, músculos, articulaciones, ligamentos,...). Es de carácter sordo, punzante, constante y bien localizado. El más característico es el que producen las metástasis óseas. Dolor visceral oncológico: Es debido a infiltración, compresión, extensión o estiramiento de las vísceras torácicas, abdominales o pélvicas. Es de carácter profundo y opresivo, mal localizado. Son ejemplos los tumores de páncreas, las metástasis viscerales o peritoneales, obstrucción intestinal, cáncer de estómago. Dolor neuropático oncológico: Se produce por lesión o disfunción de estructuras del sistema nervioso. Puede ser en ocasiones la manifestación inicial de la enfermedad neoplásica, por ejemplo, una neuralgia trigeminal de origen tumoral o una radiculopatía por metástasis ósea en un cáncer de colon o de próstata. En otras ocasiones se trata de neuropatías por tratamiento con quimioterapia o plexopatías por radioterapia. En el paciente con cáncer avanzado el dolor neuropático tiene un carácter frecuentemente severo e indica mal pronóstico. Los descriptores son términos que ilustran la sensación que el paciente percibe y son característicos, por ejemplo: quemazón, escozor, ráfaga, ardor, latigazo, calambre, etc. Su expresión espontánea o dirigida en la anamnesis orienta la tipificación de un dolor como neuropático y lo diferencia del nociceptivo. Las alteraciones de la sensibilidad que permiten un alto índice de sospecha son las parestesias y las disestesias. Una adecuada anamnesis permitirá conocer con detalle las áreas en las que se presentan. Los síntomas evocados son provocados por la exploración. La alodinia es una respuesta dolorosa a un estímulo no doloroso, por ejemplo, al calor, a la presión, a las caricias. La hiperalgesia es un aumento de la respuesta a estímulos dolorosos, por ejemplo, pinchazos, frío, calor. El dolor neuropático está con frecuencia asociado a dolor nociceptivo, y representa el 15-20% de los problemas dolorosos en los pacientes con cáncer.